Las bayas de espino amarillo son ricas en vitaminas C, B1, B2, E, P, K, ácido fólico, flavonoides, carotenoides, colina, betaína, cumarinas, fructosa, glucosa y fosfolípidos.
Las bayas contienen una gran cantidad de ácidos (málico, cítrico, cafeico y tartárico) y taninos. La baya no carece de macro y micronutrientes y contiene sodio, hierro, magnesio, silicio, plomo, aluminio, níquel, estroncio, manganeso y molibdeno.
El espino amarillo fortalece las paredes de los vasos sanguíneos, haciéndolos menos permeables, estimula el metabolismo tisular y tiene un efecto antioxidante.
